15/9/2017

Vino y queso

Los vinos y quesos son una combinación perfecta, eso ya lo sabíamos, pero ahora un estudio (realizado por el Centro para el Sabor y Comportamiento Alimentario de Francia) demuestra que, efectivamente, el placer de beber vino aumenta cuando se come con queso.

El experimento consistió en la evaluación de cuatro vinos que los sujetos probaron primero solos y después acompañados con cuatro quesos diferentes. Todos los sujetos aseguraron que el gusto del vino incrementó o se mantuvo igual después de comer queso.

Pero claro, no todos los quesos y todos los vinos se atraen. Hay diversas formas de combinar vinos y quesos, pero para que puedas quedarte con la fórmula de modo sencillo, estas son las 4 categorías de quesos:

  • Bloomy: quesos cremosos que poseen una cubierta suave.
  • Duro: suelen ser quesos fuertes.
  • Azul: quesos picantes y salados, el típico roquefort por ejemplo.
  • Fresco: quesos que se pueden untar y que pueden tener un sabor suave y ser ligeros o bien picantes.

Los quesos azules se asocian con tintos robustos y estructurados, los quesos cremosos con vino tinto joven afrutado y ligero, los quesos fresco con vinos blancos ligeros y secos y para los amantes de los quesos fuertes, lo mejor son los vinos de crianza con cuerpo o blancos fermentados en barrica. Y ahora solo tienes que encontrar tu combinación perfecta.